FAQ
Detectar una adicción en un familiar puede notarse por cambios físicos, emocionales y de conducta, como aislamiento, irritabilidad, bajo rendimiento, mentiras o presencia de sustancias. Si estas señales se repiten, es importante actuar con empatía y buscar ayuda profesional.
Sí, trabajamos con pacientes con patología dual siempre y cuando la patología mental esté estabilizada.
La adicción no se supera solo con promesas; necesita ayuda profesional y compromiso real. Apóyalo, pero también pon límites y busca acompañamiento. Las personas con problemas de adicción no son totalmente conscientes del grado y las consecuencias que puede alcanzar su adicción.
Las conductas adictivas son una problemática que afecta a toda la familia. Cuando uno de sus integrantes inicia un tratamiento, comienza también un proceso de reparación y fortalecimiento de los vínculos afectivos dentro del núcleo familiar. A lo largo del tratamiento, cada miembro podrá involucrarse de alguna manera en el proceso, según lo determine el equipo terapéutico.
Una comunidad terapéutica es un espacio semiabierto y estructurado para la rehabilitación de personas con problemas de adicción. Combina el apoyo profesional con la participación activa de los usuarios, quienes, a través de la convivencia, la responsabilidad y el compromiso mutuo, promueven su propio cambio personal en los ámbitos, psicológico, social y emocional.
Significa tener una dependencia hacia una sustancia o conducta que afecta negativamente la vida personal, social y emocional. Esto implica pérdida de control, necesidad creciente de consumo, malestar al intentar dejarlo y dificultades en las relaciones y el bienestar general.
La adicción es una enfermedad cerebral crónica y multifactorial que genera dependencia física y/o psicológica hacia una sustancia o conducta, pese a sus consecuencias negativas. Altera los circuitos neuronales relacionados con la recompensa, motivación y control de impulsos. Se caracteriza por consumo compulsivo, tolerancia, síndrome de abstinencia y craving.
Su etiología incluye factores genéticos, biológicos, ambientales y culturales. A pesar de su naturaleza crónica y riesgo de recaídas, la recuperación es posible mediante intervención terapéutica especializada y apoyo profesional continuo.
La duración del tratamiento varía según cada persona y su progreso durante el proceso de rehabilitación. Sin embargo, por lo general, suele extenderse entre 6 y 9 meses.
A medida que avanza el proceso terapéutico, se van incorporando salidas al exterior de forma progresiva, hasta llegar a permitir salidas regulares de fin de semana completo, siempre siguiendo el plan establecido por el equipo terapéutico.
Los usuarios asisten a clases de natación fuera del centro con monitores especializados, también pueden acceder a cursos de formación. Se realizan con frecuencia excursiones y visitas culturales para complementar el tratamiento. Además, celebramos todas las festividades de manera saludable y organizamos actividades deportivas fuera del centro para promover el bienestar físico y emocional.